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Una carta sobre una presencia que preocupa

El lector David Sureda alerta en epístola sobre una cuestión puntual que empezó a verse en las calles de nuestra ciudad durante la cuarentena, precisamente al estar prohibido este tipo de actividad. Invitamos a los lectores a leer la carta


PREOCUPANTE

El periodismo, ese elemento esencial en la salud de la comunidad debe opinar sin interrupciones, como el fluir de un río. A veces como hoy, por la trascendencia de un hecho, debe hacerlo con mayor énfasis.

Pero tampoco los lectores debemos dejar en desamparo a quienes llevan en sus hombros la tarea de informarnos, de mostrarnos los lunares -por decirlo de un modo poético-, que muchas veces se ven condicionados por un poder que los excede.

Sea porque dependen de la pauta publicitaria oficial algunos o de la pauta publicitaria privada otros, algo que dificulta la supervivencia de cualquier medio, y que los obliga a suavizar las noticias, o no brindarles el titular destacado que merece.

Pero los ciudadanos de esta modernidad, no sólo del terruño, seguimos demandando cada día más ética a los diferentes actores sociales; no solo al periodismo, sino también a los políticos, y a las empresas.

Las mismas empresas que nos permiten prosperar en lo individual, pero no pueden ser ajenas a la problemática local, desde la región donde cumplen su actividad económica. No solo con el objetivo de crear riqueza, sino también transmitir valores, cuidar el medio ambiente, y cuidar a las personas. Las disímiles emociones no pueden obnubilarnos, ante la realidad de la pandemia, y el deterioro económico.

Hoy más que nunca la conciencia de "aldea global" nos atraviesa. La urgencia es máxima. Queda aún demasiado agobio o mezquindad en algunos empresarios locales, que posiblemente amparados en "Lex superior derogar inferior" ignoran que las fuerzas morales son de un orden superior, y hoy la demanda social es #quedateencasa.

No pueden ser hoy nuestros políticos locales ni débiles por pereza, ni miedosos por ignorancia. Es razonable suponer que los dirigentes políticos capaces, idóneos, inteligentes, sepan poner punto final a un proceso arrogante e incapaz; que comienza a emerger con camiones de material de construcción transitando nuestras calles, un rubro no autorizado por nuestro intendente a su libre circulación, que terminará infectando a la sociedad en su conjunto, impulsará la rebeldía a las medidas de cuarentena a otros empresarios y ciudadanos que siempre se han caracterizado por la cordura, el equilibrio, la sensatez y el diálogo.

No exagero, invito a la reflexión, esperando que sean muchos los que reflexionen sobre el accionar de las empresas radicadas aquí. Porque muchas cosas deben cambiar para terminar con engañosas retóricas y actitudes tartufianas, para adoptar realidades que están saltando ante los ojos de quien quiere ver.

David Sureda

DNI 27.621.777

Técnico en Administración de Empresas Pymes

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