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La columna de Ramón: El olvidado

(Escribe Dr. Ramón Suasnabar) Hola a todos y todas, en principio agradezco al amigo Elías la invitación para escribir una columna semanal. Cuando hablamos, el concepto que teníamos era escribir de la vida, con el prisma de la medicina, sin embargo, esta profesión que abracé hace más de 40 años, es casi una forma de vida, así que me tomaré una licencia y hablaremos entonces de la vida, de la historia y de la gente y sus historias. 

Para ir conociéndonos le cuento a los lectores que hoy cumplo 63 años de vida, así que es un regalo más empezar esta columna.

Hace una semana se cumplió un  nuevo aniversario del nacimiento del general Manuel José Joaquín del Corazón de Jesús Belgrano, un olvidado de nuestra historia, y dentro de 10 días le rendiremos homenaje por ser el creador de nuestra bandera en el día de su muerte. Aquel día en 1820 nadie se dio cuenta dado que los porteños estaban demasiado entretenidos en sus mezquindades. Se lo llamó como el día se llamó el de los 3 gobernadores (cuando quieran explicamos por qué). Sin embargo don Manuel debió ser llamado un padre de la patria y murió solo, pobre, solamente acompañado por su médico (un francés que había sido miembro del cuerpo médico de Napoleón), quien extrañamente hizo una autopsia ¿y saben qué? Don Manuel murió de insuficiencia cardiaca (cierto colega mediático omite en su libro la sospecha que fuera por sífilis, cosa que era frecuente). Pero eso no es lo importante, lo que sí es impórtante es que ya desde 1810 que arrastraba esta enfermedad y jamás pidió excusas ni licencias, cumplió con la patria hasta al último día de su vida.

Luego de su campaña al Alto Perú, fue encarcelado  y engrillado por el directorio, pero esta última humillación no pudo ser, por el enorme edema en sus miembros inferiores.

Don Manuel jamás dejo de asumir las responsabilidades que le eran propias, pero cuando los conservadores tomaron el poder luego de la destitución y asesinato de Moreno, fue encarcelado y enjuiciado, citando como testigos a sujetos que habían sido castigados por Don Manuel por abandonar el campo de batalla (cualquier semejanza no es coincidencia). Pero aun así nunca pudieron probar nada.

Este el principio, seguiremos en las próximas notas. Me entusiasmo con nuestra historia.

Un abrazo a todos.

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